martes, 10 de enero de 2012

Isamis y el Vaticano. Semejanzas y… ¡diferencias!



La “Asamblea diocesana” de Isamis es un engendro difícil de definir. Su figura, así como funciona, no consta en el Derecho Canónico, tampoco en las Conferencias Episcopales Latinoamericanas. Mucho menos en el Modus Vivendi, y ni qué hablar de que se inspire en las costumbres de nuestros pueblos ancestrales. Es un invento de esta nueva forma de ser iglesia…

Cuando la Santa Sede mandó al Visitador Apostólico, la “asamblea” protestó. Cuando retiró al Obispo carmelita emérito, protestó. Cuando nombró al Administrador Apostólico y a los heraldos, protestó. Cuando nombró al Delegado Pontificio, protestó. Cuando retiraron a los frailes carmelitas, protestó. Cuando los Obispos de Ecuador enviaron nuevos sacerdotes, protestó. Ahora, ponen condiciones al que será nuevo Administrador Apostólico, lo que es una forma de protesta. ¡Se diría que son protestantes!

La asamblea diocesana acaba de reunirse el seis de enero y José Cañar nos informa que el Padre Pablo Torres no pudo presentar su análisis de “la coyuntura eclesial del Vicariato”, por estar mal de salud; no tuvimos suerte: el Padre Pinos nos sirvió ese plato indigesto. Pero lo más relevante es que deliberaron sobre el recibimiento que le harán al nuevo Administrador Apostólico Paolo Mietto diciendo que esperan de él permanencia en el ejercicio, continuidad en el proyecto de Isamis y la reconciliación entre los fieles.

Cuanto a la permanencia del nuevo administrador, eso depende de la “buena voluntad” de la misma asamblea. Hace exactamente un año atrás, a los dos meses de llegada del Administrador Apostólico anterior, lo destituyeron, pidieron su expulsión del país y que sea sustituido por Mons. Jesús Esteban Sádaba. ¿Tendrán con Mons. Mietto la misma actitud? ¿Le espera una tal suerte al virtuoso ex Obispo de Napo? Ojalá que no.

Cuanto a “la continuidad del proyecto”, parece que todavía no se dieron cuenta que “la visión pastoral llevada adelante por Usted no siempre era conforme con la exigencia pastoral de la Iglesia en cuanto tal. Por tal motivo,  el nuevo Administrador Apostólico tendrá que organizar el Vicariato e implantar de manera diferente todo el trabajo pastoral”. Esta percepción de la Santa Sede no parece que haya cambiado. El “proyecto” de Isamis es inviable y, además, está fallido. ¡A ver si por fin se dan por aludidos!

Sobre la reconciliación de los fieles, los de Isamis no tienen más que dar el paso de reconocer humildemente sus errores y perdonar a los que no piensan como ellos. Es todo. Eso es lo único que falta para la “reconciliación”, pues los fieles están perfectamente reconciliados y en paz. Los fieles están chocados por la obstinación de los de Isamis y esperan que aún recapaciten y se pongan en orden con la Iglesia y con la gente.

Estas deliberaciones de la “asamblea diocesana” nos hacen pensar que los isamitas, que tanto critican al Vaticano y a la Iglesia Jerárquica, en realidad se sustituyen a ella y establecen en Lago Agrio una especie de “Vaticano” paralelo… pero al revés. Analicemos:

El Vaticano tiene una forma de Gobierno que se asemeja a una monarquía absoluta. También Isamis… solo que aquí esa monarquía no está temperada por la bondad y el cariño de un Padre y pastor solícito como es el Santo Padre. Además, Isamis no se somete a crítica o a la voluntad de electores reunidos en consistorio o en conclave. Quiere perpetuarse en el poder, un poco como Hugo Chavez o Daniel Ortega. “No nos moverán”.

El rol de la Curia Romana y del Colegio de Cardenales lo hace precisamente la “asamblea diocesana” aunque sin las elegancias ni la cultura de la vieja Europa. Los Cardenales, que son los electores del Papa y que dirigen la Iglesia durante la vacancia de sede, se substituyen en Sucumbíos por los/las Pinos, Uskas, Susanas, Delias, Elsas, etc.

Como Secretario de Estado, contaban con el Padre Jesús Arroyo, asiduo a Carondelet, ministerios de estado y Asamblea nacional. Algunas de sus negociaciones fueron exitosas aunque al final no logró la subsistencia de Isamis ni la expulsión de los heraldos del Ecuador. Más bien él fue retirado por el Papa de Sucumbíos y, a Dios gracias, ya no está.

En vez del cuerpo de la Guardia Suiza -puesto que son contra los militares y los policías- se sirven de las combatientes de la Federación de Mujeres. Eso, mientras no puedan abiertamente alinearse con “movimientos” armados ilegales y fronterizos…

En lugar de la Sala de Prensa y del Osservatore Romano, tienen a Radio mentiras de Sucumbíos, la compañera solitaria. José Cañar (?) sería el Padre Lombardi.

En lugar de lo que sería la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, organizaron pastorales multicolores cuyo resultado ha sido la deserción de los evangelizados rumbo a los evangélicos, a los cargos políticos o al ateísmo práctico. El Padre Pablo Gallego, por su labor indigenista, suplantaría al Cardenal Iván Días.

En lugar de academias e institutos superiores pontificios tienen un seminario fundado a las carreras por el Obispo saliente un mes antes de dejar el Vicariato donde “estudian” cinco extranjeros no tan jóvenes. El “Gran Canciller” de esta casa es, también, el omnipresente Padre Pinos. También tienen la llamada Universidad agraria Doña Godina, una finca decadente que los aragoneses quieren arrancar al Vicariato.

La Congregación para la Doctrina de la Fe de la Iglesia podría ser equiparada al Centro de Espiritualidad de Puerto Libre de donde salen los textos, programas y metas que después  la “asamblea diocesana” vota piamente y sin parpadear. Desde este Centro se critican y se condenan a los opositores de Isamis.

El Ecumenismo y el diálogo interreligioso existió, sí, pero con desmedro para nuestra Iglesia y fortalecimiento de paganos y cismáticos, como está a la vista de todos.

Tribunales eclesiásticos (como la Rota, la Penitenciaría y la Signatura apostólica) claro no los hay. Solo algún abogado mediatizado que lidia contra la Chevron, y a favor de los guerrilleros colombianos que invaden impunemente el terreno del Vicariato.

Las Causas de los Santos, existe pero no como en Roma en que se estudia y analiza escrupulosamente las vidas y escritos de los candidatos. Aquí canonizan, incluso en vida, a personajes tan controvertidos como San Romero de América, el Che Guevara o Monseñor Gonzalo López. La lista de los “santos” del vicariato es grande.

Algo a la manera de la Congregación del Clero en Sucumbíos no existió. O, mejor, existió la intención de anular al clero: se han declarado que son contra la iglesia clerical, jerárquica y sacramental. Y a favor de la iglesia “ministerial”, laical y social. Quizá el “Prefecto” de este emprendimiento podría ser, a falta de otro, el Padre Pablo Torres.

No tienen la basílica de San Pedro y otras basílicas y bellas iglesias como en Roma. A cambio, hay un proyecto de “catedral” en ruinas y “194 iglesias y capillas” (así lo afirman) que en todo caso dan pena por el mal gusto y el abandono completo en que están.

No tienen en Isamis Nuncios o embajadores oficiales, aunque sí al francés Pedro Pierre (seudónimo) que circula por el Ecuador y aparece en el periódico gubernamental cantando las glorias de Isamis. Fuera del Ecuador, tienen algunos representantes y portavoces como se puede constatar en el blog de Isamis2010: Pablo Richards, Casaldáliga, etc. Los carmelitas de Burgos son sus embajadores plenipotenciarios y sus amigos, algunos “teólogos” de la disidencia eclesial cuyas adhesiones publican en el blog.

La Vida Religiosa se ha descuidado tanto (no hay diferencia entre laico y consagrado, hombre y mujer, entre celibato, matrimonio y unión libre) que se constata que para esto no han tenido una oficina o ministerio. Tampoco para los Movimientos laicales, que son prácticamente inexistentes: a unos los echaron (Heraldos), a otros los combaten (Carismáticos) y a otros los intervienen y controlan (Juan XXIII). Tampoco tienen un ministerio para la Vida y la Familia. No se promueven los matrimonios, ni los nacimientos, ni la educación familiar. No se combate el aborto ni los métodos de contracepción. Tampoco han funcionado los Ministerios del Culto Divino ni del Derecho canónico; en estos campos reina el caos y la arbitrariedad más completa. Baste decir, entre mil otras aberraciones, que muchos sacramentos no son debidamente registrados y que son, por su vez, celebrados no por sacerdotes sino por mujeres “instituidas”.

En resumen, lo que aún se resiste a morir de Isamis se parece a un Vaticano suis generis. No tienen un Papa, se contentan con el Padre Edgar Pinos. No tienen ceremonias pomposas al son de trompetas como el Vaticano, pero tienen corazonadas y limpias indígenas y ciertas “dinámicas” que dan pena. No tienen los millones de peregrinos que llegan a Roma: solo acuden a Sucumbíos los agitadores que vienen a apoyarles en sus protestas (a cambio de unos dolarcitos) desde el Coca, Riobamba, Colombia o Quito.

En una de las marchas contra los heraldos vociferaban: “no queremos ser colonia vaticana, queremos hacer lo que se nos da la gana”. A pesar de las infinitas y evidentes diferencias entre el Vaticano e Isamis, estas comparaciones nos han parecido bastantes verosímiles.

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7 comentarios:

  1. HASTA CUANDO MIENTEN MALDITO EL QUE HACE TODA ESTE BLOGS COMO IRA MORIR SEGURAMENTE HORRIBLE POR LO MENOS TENGAN MIEDO A MORIR Y QUEMARSE EN EL INFIERNO, QUIEN SE CREE QUE ES QUE JUZGA COMO DIOS ACUERDATE QUE JESUS POR QUIEN VINO A LEE LA BIBLIA Y APRENDE A INTERPRETAR Y NO TE ALEGRES DE LAS DESGRACIAS PORQUE MAÑANA DIOS TE PAGARA CON EL DOBLE DE LO QUE LE DESEAS .
    MENOS MAL QUE NADIE SE VA SIN PAGAR LO QUE HACEMOS EN LA TIERRA. SOLO BASTA QUE SE FIJEN QUIEN LOS APOYA A USTEDES Y CUANTOS APOYAN A ISAMIS.

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  2. Por lo menos Anónimo sí cree en el Infiero y seguramente en el Cielo también (Isamis no cree en esas cosas). Mucha cosa se paga en esta vida pero en la otra también (y más). Tranquilo… aún tienes tiempo de arrepentirte. Los católicos en el mundo somos alrededor de 1.200 millones y los que apoyan a isamis no pasan de ser ellos mismo, es decir casi nadie. Tan solo basta estar en Sucumbíos para darnos cuenta. ¡¡Viva el Papa!! ¡¡Viva la Iglesia Católica!!

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  3. En ISAMIS solo se ve odio y resentimiento.

    Saludos
    María Paz Matamoros

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  4. Es la pura realidad los isamitas son una secta, ellos actúan en nombre de la Iglesia para atacar a la propia Iglesia. Los carmelitas de Sucumbíos se dedicaban a cualquier cosa menos a evangelizar.

    Saludos,
    Alberto Domínguez

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  5. Que pena ver como se pelean entre católicos porque ni el uno ni los otros son mejores los dos son la misma Iglesia supuestamenrte Católica , los que pasa es que ahora ya todos no son borregos y solo los borregos son sometidos el sometimiento quedo para el tiempo de las cruzadas.

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  6. Estás equivocad@, los unos son Iglesia Católica y los otros son una secta, ese es el problema. además los católicos sí queremos ser obedientes y sometidos a Jesús nuestro Señor, a su Iglesia y sus mandamientos. El primero que no quiso ser sometido fue Lucifer.

    Saludos
    María Paz Matamoros

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  7. QUERIDA MATAMOROS SE NOTA EN TUS LETRAS QUE CONOCES A UN JESUS DIFERENTE A JESUS DE NAZARETH ,TE RECUERDO QUE CUANDO EL VINO ,VINO PRESISAMENTE PARA LIBERAR A LOS SOMETIDOS DE LOS OLIGARCAS Y EL IMPERIO Y EL JAMAS SOMETERIA A NADIE Y MUCHO MENOS A EL RECUERDA LO QUE DIJO "SIGANME Y LOS HARE PESCADORES DE HOMBRES" . OBEDIENCIA ES UNA COSA Y SOMETIMIENTO ES OTRA COSA QUE NADA TIENEN EN COMUN LAS DOS PALABRAS.Y AUNQUE NO LO ACEPTES LOS DOS GRUPOS SON LA MISMA COSA SUPUESTAMENTE CATÓLICOS. DIGO SUPUESTAMENTE PORQUE SI FUERAN CATÓLICOS DE VERDAD NO PELIARAN ENTRE CATÓLICOS PEORMENTE CRITICARAN Y JUZAGARAN PORQUE TE RECUERDO QUE NADIE ES PERFECTO .!OH TU SI!....

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